“Ante el peor escenario, a Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”.

Miguel Díaz-Canel

Esta semana en el mundo:

  • 🇦🇷 ¿Argentina en guerra?

  • 🇨🇺 Cuba, en la mira 

  • 🇦🇫🇵🇰 La guerra olvidada de Asia Central

  • 🌎 MUNDO MIX

¿Argentina en guerra?

Ilustración | Alfredo Sábat

Las palabras importan. Y en política exterior, mucho más. Durante su paso por Nueva York, Javier Milei calificó a Irán como “enemigo” de Argentina, y fue más allá: aseguró que “vamos a ganar la guerra”.  No es un desliz retórico. Es parte de una narrativa que busca enmarcar al país en un alineamiento explícito con Estados Unidos e Israel.

Voces cercanas al oficialismo profundizaron esa línea. Desde el Gobierno se habló de brindar “cualquier ayuda” que Washington requiera, mientras que figuras como el legislador Waldo Wolff afirmaron directamente que “ya estamos en guerra”. A esto se sumaron declaraciones externas, como las del presidente de Republicans Overseas Israel Marc Zell, quien aseguró —sin confirmación oficial— que Argentina estaría enviando unidades navales al Estrecho de Ormuz.

Sin embargo, conviene ordenar los términos. Jurídicamente, Argentina no está en guerra. No hay declaración formal ni intervención del Congreso. El propio Gobierno, de hecho, se encargó de desmentir los rumores sobre despliegues militares. Lo que existe, entonces, es otra cosa: un quiebre de la tradicional prudencia en la política exterior argentina. 

Y es allí donde emerge el problema. Porque alinearse no es inocuo. En los años 90’, durante la Guerra del Golfo, Buenos Aires también acompañó a Washington con el envío de buques. Pero lo hizo bajo un marco de legitimidad internacional, con respaldo de Naciones Unidas. Hoy, en cambio, incluso aliados tradicionales de Estados Unidos evitan comprometerse. 

En ese contexto, la sobreactuación discursiva y el apoyo irrestricto pueden tener costos directos. No solo en términos diplomáticos, sino también en seguridad. La exposición en conflictos ajenos puede colocar al país en el radar de amenazas, sin que medie un interés estratégico claro. Ya ocurrió una vez. Los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994 se llevaron 107 vidas. 

La cuestión ya no pasa por si Argentina está en guerra, sino por si comprende las implicancias de parecerlo.

Juan Esteban Maggi

Cuba, en la mira

Imagen | Reuters

Cuba vive el momento más crítico desde la revolución. Esa isla, a la que nunca le sobraron recursos, enfrenta hoy apagones masivos, escasez de combustibles y una asfixia geopolítica que la tiene al borde del abismo.

El autor intelectual de esta presión es el presidente Donald Trump quien ha hecho pública su intención de tomar la isla y ponerle fin a décadas de comunismo. Esta situación deja flotando varias preguntas.

¿Dónde están los aliados de Cuba?

  • Tras la caída de Nicolás Maduro, La Habana quedó huérfana de aliados en medio de una región más propensa a seguir al republicano antes que defender una retórica, por momentos, oxidada.

  • Es aquí donde podrían entrar a escena sus aliados globales más fieles: Rusia y China. Si bien ambas naciones envían suministros energéticos e infraestructura tecnológica para mantener a la nación en pie, lo cierto es que ninguno tiene la intención de ir mucho más allá, teniendo en cuenta que el águila calva merodea desde el norte.

  • ¿E Irán? Bueno, digamos que tiene asuntos más urgentes que atender.

¿Estados Unidos realmente atacará a Cuba?

Cuando se trata de Trump, es difícil hacer futurología. Pero si nos basamos en los antecedentes, su modus operandi contiene un patrón dominante que, por lo general, culmina en la acción militar. Sucedió en Venezuela, en Irán, y quién sabe si sucederá en Cuba.

Con el paso del tiempo, todos dejamos de pensar en la caída del régimen iniciado por Fidel Castro, al punto de imaginarlo eterno. Pero hoy, la situación es diferente. En solo meses, el mundo presenció profundos cambios impulsados por Trump y su visión de una geopolítica más coercitiva que consensual. En ese contexto, La Habana tiene poco margen de posibilidades. ¿Perecer? ¿Resistir? Para desgracia del régimen, esa decisión quizás ya no está en sus manos.

— Axel Olivares

Geopolítica Ilustrada

Ilustración | Ben Jennings

La guerra olvidada de Asia Central

Mientras el mundo mantiene la mirada puesta en Irán, en Asia Central se desarrolla una guerra casi desapercibida, pero clave para la estabilidad global.

En febrero pasado estallaron las tensiones entre Afganistán y Pakistán. ¿El casus belli? Islamabad acusó al régimen talibán de albergar a grupos islamistas responsables de ataques en su territorio. La acusación contrasta con el respaldo que Pakistán supo dar al Talibán a comienzos del siglo XXI y, también, con su histórico apoyo de facto a milicias en Cachemira.

Desde entonces, Pakistán ha lanzado ataques aéreos sobre ciudades y zonas fronterizas afganas. Kabul se convirtió en el blanco más recurrente, con bombardeos que ya dejan cientos de víctimas y daños tanto en infraestructura militar como civil.

En medio de la incertidumbre local, la presión internacional no tardó en aparecer. Las grandes potencias empezaron a fijar posición: Estados Unidos respaldó el derecho de defensa de Pakistán, China pidió desescalar y abrir negociaciones, y Naciones Unidas… ¿alguien sabe donde están las Naciones Unidas?

Quienes sí lograron destrabar la situación fueron Arabia Saudí, Turquía y Qatar, que aprovecharon la festividad del Eid al-Fitr para ablandar la postura de Pakistán y empujar una tregua. Pero Islamabad fue claro: si se registran nuevos ataques o atentados en su territorio, las operaciones militares se reactivarán.

— Iker Escobar León

  • La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, visitó la Casa Blanca en medio de tensiones por la guerra en Medio Oriente. Evitó choques con Trump, destacó inversiones por US$73.000 millones y apostó a la diplomacia personal. El presidente respondió con elogios y un chiste sobre Pearl Harbor.

  • Una victoria que trasciende el deporte: Venezuela se consagró invicta en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 tras vencer a Estados Unidos, el llamado “equipo de ensueño”. El título, el primero en su historia, genera entusiasmo no solo deportivo sino también económico en el país.

  • Hablando de Venezuela: Delcy Rodríguez removió a Vladimir Padrino López, histórico ministro de Defensa desde 2014, y nombró a Gustavo González López en su lugar. La salida marca la reconfiguración del poder y un giro en la cúpula militar venezolana.

  • Beirut bajo fuego: Casi uno de cada cinco libaneses está desplazado y el número ya supera el millón, según la ONU. El coordinador Imran Riza advierte que el éxodo avanza a gran velocidad por los ataques israelíes y podría terminar en una crisis humanitaria.

  • ¿Se acabó el misterio de Banksy? una investigación de Reuters sostiene haber reunido evidencias sobre la identidad del artista anónimo que desde hace más de dos décadas interviene muros y sacude el mercado del arte global.

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