“Amor, no te vayas”
Esta semana en el mundo:
🇻🇪 Entre los escombros, Venezuela resiste
🗳️ Democracia sin fiesta
🌎 Los Estados Sean Unidos
🇬🇧 Ser o no ser… una potencia
🌎 MUNDO MIX
🗓️ Agenda

Entre los escombros, Venezuela resiste

Treinta y nueve segundos. Eso fue lo que separó a dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, que el miércoles sacudieron el noroeste de Venezuela hasta sus cimientos. El “doblete sísmico” tuvo su epicentro: Montalbán, Carabajo. El Servicio Geológico de Estados Unidos no dudó en calificarlo de "desastre generalizado". Venezuela despertó el jueves con el país en estado de emergencia, y con imágenes surrealistas de la catástrofe.
La Guaira ya conoce esta historia. En 1999 fue escenario de uno de los peores desastres de América Latina, cuando deslaves devastaron la región y dejaron miles de muertos. Veintisiete años después, el mismo territorio vuelve a convertirse en símbolo de una vulnerabilidad que nunca fue corregida. Décadas de deterioro institucional, infraestructura abandonada y servicios públicos debilitados hicieron que un fenómeno geológico terminara convirtiéndose en una tragedia humana de dimensiones mucho mayores.
Mientras equipos de rescate de 17 países llegaban para colaborar en la emergencia, el gobierno optó por militarizar la zona más afectada. Sin embargo, numerosos testimonios describían a soldados controlando accesos, dirigiendo el tránsito o restringiendo el paso, mientras eran vecinos, voluntarios y familiares quienes excavaban entre los escombros con herramientas improvisadas. En las primeras 72 horas, cuando cada minuto puede significar una vida, la capacidad de respuesta del régimen volvió a quedar bajo cuestionamiento.
Las catástrofes también ponen a prueba la legitimidad de los gobiernos. Para Delcy Rodríguez, cuya administración ya enfrentaba un profundo cuestionamiento interno, la emergencia representa mucho más que un desafío operativo. La forma en que un Estado organiza rescates, distribuye ayuda y comunica en momentos críticos determina la confianza de la población. Cuando predominan la propaganda, el control político y la opacidad sobre la coordinación y la asistencia, las consecuencias terminan multiplicándose.
Y, sin embargo, la historia de Venezuela vuelve a escribirse desde abajo. Son ciudadanos organizando centros de acopio dentro y fuera del país, rescatistas voluntarios, médicos, vecinos y una diáspora movilizada quienes sostienen gran parte de la respuesta solidaria. Una vez más, mientras el régimen demuestra sus límites, son los venezolanos quienes se levantan con su fortaleza. Entre los escombros no solo buscan sobrevivientes: también mantienen viva la esperanza de un país que, incluso después de tantas tragedias, sigue negándose a rendirse.
— Juan Cruz Zalazar
Democracia sin fiesta

En algún momento del ciclo político latinoamericano, las elecciones dejaron de ser la celebración de la democracia y se convirtieron en algo más parecido a un trámite de emergencia. Ir a las urnas hoy no significa elegir un proyecto de país, sino un intento por frenar el peor escenario posible. La esperanza cedió lugar al hartazgo, y el hartazgo, curiosamente, tiene un ganador sistemático.
Esta semana conocimos dos resultados:
En Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella derrotó al izquierdista Iván Cepeda por apenas 250.000 votos en las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
En Perú, después de dos semanas de conteo voto a voto, el populismo de derecha se erigió como el ganador del balotaje. Para Keiko Fujimori, la cuarta fue la vencida.
¿Casos aislados? Para nada. Desde 2023 con el triunfo de Javier Milei en Argentina, 11 de las 14 elecciones presidenciales en la región fueron ganadas por fuerzas de derecha. Bukele en El Salvador, Noboa en Ecuador, Kast en Chile, Paz en Bolivia… y la lista sigue. El patrón es el mismo: polarización extrema entre una izquierda con desgaste de gestión y una derecha que capitaliza ese desgaste, márgenes usualmente estrechos, y presidentes electos con un amateurismo notable.
A eso se suma el “factor Trump”. Más allá del alineamiento ideológico, con consignas compartidas en materia de seguridad e inmigración, el interés renovado de EE.UU. en la región es notable. La intervención en Venezuela, la presión sobre Cuba, la cuestión del Canal de Panamá y el “Shield of the Americas” son algunos ejemplos de esta nueva Doctrina Monroe. La amenaza ya no es Europa. Hoy es China.
En octubre vota Brasil. La pregunta que queda abierta es si Lula logrará ser la excepción — como México con Sheinbaum o Uruguay con Orsi — o si el peso de la región también lo arrastrará. Con ello se cierra el ciclo y comienza uno nuevo. Veremos si el voto castigo encuentra un nuevo destinatario.
— Juan Esteban Maggi
Los Estados sean Unidos

Todo argentino conoce la célebre frase del Martín Fierro: “los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera”. La misma puede aplicarse a la unión de los países de América frente a causas comunes. Y uno de sus principales escenarios, la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebró su 56.ª Asamblea General.
Del 22 al 24 de junio, 32 países figuraron con representantes acreditados en la asamblea celebrada en Panamá. Venezuela, Nicaragua y Cuba no forman parte.
Entre una sesión inaugural, 4 plenarias y una de clausura, se discutió la necesidad de cooperar frente a desastres naturales, crimen organizado, lavado de activos y ciberdelincuencia. Así, se establecieron las principales las resoluciones:
Se reafirmó el compromiso de restaurar la democracia en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Se respaldó al gobierno de Bolivia frente a la inestabilidad institucional y se le delegó una misión de alto nivel.
Se creó un Observatorio Hemisférico sobre Crimen Organizado y Mercados Ilícitos.
Se ratificó el apoyo a Malvinas y se instó al comienzo de negociaciones bilaterales.
La asamblea también tuvo su momento de tensión, cuando Xie Feng, representante permanente de China ante la OEA, cuestionó la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal a Panama Ports Company, declarada inconstitucional por la Corte Suprema panameña.
“No pueden determinar cómo debe fallar nuestra Corte Suprema ni cómo deben actuar nuestras instituciones. Eso forma parte del orden jurídico interno de Panamá”
¿Cuál es la situación actual de la OEA? Atraviesa ciertas crisis. Una de ellas son las presuntas controversias contra el nuevo Secretario General, Albert Ramdin y la renuncia de su jefa de gabinete, Xaviera Jessurun, por acusaciones ante posibles fraudes. Sin embargo, la cuestión financiera es más urgente. Estados Unidos (que aporta aproximadamente la mitad del presupuesto ordinario) no solicitó ningún aporte para 2027.
Siguiendo el Realismo Periférico de Carlos Escudé, la OEA sí es un espacio a considerar, ya que los estados con menos capacidades encuentran allí donde ejercer su cuota de autonomía. Además, para Estados Unidos es una herramienta de gestión de crisis regional.
Desde la visión del multilateralismo, son espacios para resoluciones conjuntas frente a problemas como el narcotráfico, que al operar en red requiere respuestas colectivas. Nada de esto quita la necesidad de una reforma. El sistema internacional muta bajo la anarquía y la esperanza de vida de las instituciones recae en su capacidad de adaptación.
Así, una vez más los estados se reúnen porque, como diría José Hernández, “los devoran los de afuera”.
— Candela Mascetti
Geopolítica Ilustrada

Ser o no ser… una potencia

Si el giro hacia el laborismo parecía ser la solución para terminar con años de inestabilidad política, la reciente dimisión de Keir Starmer demostró lo contrario. El primer ministro anunció su retiro, convirtiéndose en el séptimo líder en renunciar en los últimos 10 años.
Starmer ya acumulaba varias señales de desgaste: inflación, recorte de subsidios, el vínculo de un embajador con el omnipresente Epstein. Pero su salida se enmarca en una situación más compleja.
Por esas ironías de la vida, la dimisión de Starmer tiene lugar un día antes del décimo aniversario del referéndum del Brexit, una decisión cuyas consecuencias marcaron los años siguientes.
Lejos de la prosperidad prometida, el Brexit terminó siendo un laberinto de formularios, certificados y controles que dificultaron el comercio exterior británico.
La excesiva burocracia no hizo más que ralentizar una economía de por sí frágil. El país nunca se recuperó de la crisis del 2008. Mucho menos de la desigualdad social heredada del fenómeno Thatcher.
Hoy, Reino Unido llora sobre una fotografía de lo que alguna vez fue el imperio más poderoso del mundo. Para lidiar con el dolor, importó la vieja receta de culpar a los inmigrantes por todos los males de la nación.
¿Es la inmigración el verdadero problema?
Ese es, al menos, el argumento de Reform UK, el partido que propone endurecer aún más la política migratoria.
Paradójicamente, su líder, Nigel Farage, fue uno de los impulsores del Brexit en su momento, la razón por la cual el país vive la crisis que hoy el partido ultraderechista quiere resolver…con más Brexit.
Emborrachados por un nacionalismo milenario, doblar la apuesta parece tentador, pero una respuesta de la edad victoriana está destinada a acentuar un problema estructural que sólo reducirá cada vez más el tamaño de las islas británicas en el mapa geopolítico.
— Axel Olivares

En la Rosada ya empezó el clásico juego de las sillas. Los rumores sobre una posible salida del Jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni ,se aceleran y la danza de candidatos ya tiene varios anotados: Diego Santilli, Sandra Pettovello y hasta el canciller Pablo Quirno.
La paz avanza... pero con un ultimátum. Estados Unidos e Irán cerraron otra ronda de negociaciones en Suiza con "avances alentadores". Horas después, Donald Trump dijo que puede "hacer lo que quiera" y amenazó con volver a atacar Irán y tomar el control del estrecho de Ormuz.
Caída en picada: Tras meses de euforia por la inteligencia artificial que infló los precios de las tecnológicas, un empujón desde Wall Street desató el pánico en Asia. El KOSPI surcoreano se desplomó un 10% —con corte de operaciones incluido— arrastrado por los gigantes de los chips, mientras los rumores sobre un posible retraso en la salida a bolsa de OpenAI golpearon a la bolsa japonesa.
Europa se prende fuego: Al menos 40 muertes se reportaron en Francia tras temperaturas extremas que alcanzaron los 43 °C, en el día más caluroso desde que existen registros. Las autoridades parisinas prohibieron el consumo de alcohol en público para aliviar la crisis, mientras la ola golpea también a Italia, España y Reino Unido.

China humillada (26 de junio de 1843): Tras la I guerra del opio, entró en vigor el Tratado de Nanking, donde la Dinastía Qing y Reino Unido firmaron la paz. Sin embargo, tuvo consecuencias devastadoras para Beijing, como la cesión “a perpetuidad” de Hong Kong y restricciones comerciales con Londres. Asimismo, inauguró la serie de los “Tratados Desiguales” de China con el imperialismo y reforzó el Siglo de Humillaciones.
ONU-guración (26 de junio de 1945): Reunidos en San Francisco, 50 naciones aliadas firmaron la Carta de las Naciones Unidas, en la Conferencia de las Naciones Unidas para la Organización Internacional. Con ello, el sistema ONU sería inaugurado y avalado por los Cinco Grandes que conformarán el Consejo de Seguridad; más tarde, el 24 de octubre de ese mismo año sería ratificado el documento y nacería la Organización.
El putsch contra Röhm (30 de junio de 1934): En plena agitación política y social, Adolf Hitler ordenó una purga para que el Partido Nacionalsocialista ocupara todas las estructuras del Estado alemán. El complot tuvo como objetivo a la organización paramilitar Sturmabteilung y a su líder, Ernst Röhm, quienes se habían vuelto un obstáculo en la ambición totalitaria del canciller. Dicho evento sería conocido mejor como la noche de los cuchillos largos.


