Un día separados se siente como tres otoños”.

Vladimir Putin

Esta semana en el mundo:

  • 🇧🇴 Sin Paz en La Paz

  • 🐻 El turno de Putin

  • 🇨🇺 El expediente de 1996

  • 🌎 MUNDO MIX

  • 🗓️ Agenda

Sin Paz en La Paz

Imagen | Claudia Morales

Menos de seis meses en la presidencia de Bolivia y Rodrigo Paz ya se encuentra entre las cuerdas. Lo que parecía una serie de protestas por la grave situación económica se ha transformado en bloqueos de rutas, desabastecimiento de alimentos y medicamentos, y una movilización multitudinaria que no pide reformas, pide su renuncia.

La llegada de la centroderecha al gobierno, tras 20 años de “socialismo del siglo XXI”, lo enfrentó a una herencia pesada: reservas agotadas, escasez de divisas y subsidios insostenibles. Paz eliminó el subsidio a los combustibles, disparando el precio de la nafta un 86% y el del diésel un 163%. La población bancó el golpe a cambio de un abastecimiento regular. No ocurrió, y encima llegó la "gasolina basura". Una reforma sobre la propiedad de la tierra e intenciones de abrir un proceso constituyente terminaron de encender la mecha

Algunos lo llaman “golpismo", otros “insurrecciones populares”. Sin dudas, lo que hoy está en marcha ya no es una protesta, sino un intento sistemático de desestabilización. La Central Obrera Boliviana ha logrado articular sindicatos, obreros, agrarios, comunidades indígenas y cuadros del MAS con un único objetivo declarado: expulsar a Paz asfixiándolo, sin dar un golpe institucional que exponga a sus promotores.

El arquitecto en las sombras es, por supuesto, Evo Morales. Declarado en rebeldía en mayo por una causa de trata de personas, el expresidente fogonea la crisis desde afuera del sistema. El gobierno lo acusa, él lo niega. Pero veinte años de hegemonía del MAS no se resignan fácilmente.

El presidente comprendió el mensaje: reestructuró el gabinete y anunció la creación del Consejo Económico y Social, un espacio de participación directa donde distintos sectores podrán incidir en las decisiones de gobierno. La primera reunión ya tiene fecha: este fin de semana. El problema es que cuando el objetivo es voltear un gobierno, ninguna mesa de diálogo alcanza.

Juan Esteban Maggi

El turno de Putin

"Un día separados se siente como tres otoños” expresó Vladimir Putin para describir la fortaleza del vínculo entre Rusia y el coloso asiático. El mandatario visitó a Xi Jinping para reforzar la relación bilateral días después de que Donald Trump se reuniera con el líder chino.

Aprovechando la escenografía instalada, Putin fue recibido entre una salva de cañones y banderas flameando en el horizonte tal como plasmaron las fotografías que mostraban la histórica visita de Trump a la capital china.

Aun así, sería ingenuo pensar que el objetivo de la llegada del mandatario ruso era competir por el amor de Xi. Putin viajó a China para reafirmar un vínculo ya sólido pero también para avanzar en proyectos claves que beneficien a ambas partes.

Tanto China como Rusia enfrentan serios problemas. Mientras Beijing padece la falta de petróleo a raíz del cierre del estrecho de Ormuz, Moscú comienza a mostrar fisuras ante los constantes ataques de Ucrania.

En ese contexto, Rusia se comprometió a garantizar un suministro ininterrumpido de petróleo, gas y carbón al mercado chino. Aunque quedó pendiente el ansiado acuerdo definitivo para el megaproyecto del gasoducto Fuerza de Siberia 2.

Por su parte, Rusia gana principalmente estabilidad financiera, un mercado masivo permanente y un salvavidas geopolítico frente al aislamiento de Occidente. Durante la cumbre, Putin enfatizó que la cooperación energética es el "motor" fundamental de la relación económica entre ambos países.

Putin y Xi no se despidieron sin antes subrayar la presunta causa de sus problemas. Con las huellas de Trump todavía marcadas en la alfombra roja, el líder chino condenó a “las corrientes hegemónicas unilaterales que campan a sus anchas”.

Para eso, planteó que China y Rusia actúen "con determinación" como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para hacerle frente “a todos los actos intimidatorios unilaterales”.

— Axel Olivares

Geopolítica Ilustrada

El expediente de 1996

Imagen | Giorgio Viera

La presión de Estados Unidos sobre Cuba viene de hace tiempo, pero esta semana sumó un nuevo episodio. El martes 20 de mayo, el Departamento de Justicia imputó a Raúl Castro (94 años, líder del Partido Comunista y ex presidente) por el derribo de dos aviones de Hermanos al Rescate en 1996, que terminó con la muerte de cuatro personas, tres de ellas ciudadanos estadounidenses ¿Los cargos? conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, cuatro de homicidio y dos de destrucción de aeronaves.

Sí, la acusación es por un hecho de hace treinta años. Pero el momento importa tanto como el trasfondo.

La fecha no fue casualidad. El 20 de mayo muchos lo consideran el Día de la Independencia de Cuba: en 1902, las fuerzas estadounidenses se retiraron de la isla luego de intervenir en su guerra contra España. El régimen comunista dejó de celebrarlo hace décadas.

Y la escalada viene de antes. El 7 de mayo, la Oficina de Sanciones del Tesoro impuso sanciones que perjudican a GAESA, el conglomerado militar que controla entre el 40% y el 70% de la economía cubana: hoteles, el puerto de Mariel, el principal banco comercial, supermercados y gasolineras. Once días después, una segunda ronda alcanzó a más miembros del aparato político. Las empresas extranjeras tienen hasta el 5 de junio para cesar operaciones. En paralelo, el director de la CIA viajó a La Habana: posible cooperación, pero sólo con "cambios fundamentales".

Cuba está al límite:

¿Qué evidencia todo esto? Que para Washington, Cuba sigue siendo una pieza central del tablero geopolítico. Venezuela ya fue el escenario de una intervención, pero Cuba es diferente. Por ahora, cada sanción y cada vuelo de reconocimiento expresan el interés de Estados Unidos hacia la Isla.

— Candela Mascetti

  • Condena internacional: Itamar Ben Gvir, ministro israelí, genera indignación tras divulgar un video en el que se burla de activistas que llevaban ayuda a Gaza, quienes se ven arrodillados y maniatados tras la interceptación de la flotilla. España, Francia, Italia, Reino Unido, Canadá y EE.UU. expresaron su rechazo.

  • Vilnius en alerta: el presidente y la primera ministra de Lituania tuvieron que refugiarse en búnkers mientras un drone desconocido sobrevolaba la capital, dejando vuelos suspendidos y trenes parados. Un día antes, Estonia informó que la OTAN derribó otro drone sobre su territorio. 

  • Afganistán: un nuevo decreto talibán formaliza el matrimonio infantil y establece que el silencio de una niña que haya alcanzado la pubertad puede interpretarse como consentimiento matrimonial. La ONU advirtió que la normativa consolida aún más la violencia de género.

  • Ucrania intensifica sus ataques: Kyiv lanzó su mayor ataque con drones sobre Moscú en años y afirma haber matado a decenas de rusos en dos ataques en la región oriental ocupada. Entre los blancos: un campo de entrenamiento de pilotos de drones y la sede de un servicio de seguridad ruso.

  • Fundación de los cascos azules (29 de mayo de 1948): el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó la primera misión de mantenimiento de la paz en Medio Oriente, para supervisar el armisticio entre Israel y sus vecinos árabes.

  • Firma de acuerdos SALT (26 de mayo de 1972): el presidente estadounidense Richard Nixon y el secretario soviético Leonid Brezhnev firmaron el Tratado sobre Misiles Antibalísticos, limitando las defensas de misiles estratégicos.

  • Encíclica Magnifica humanitas (25 de mayo de 2026): el Papa León XIV publicará su primera encíclica, la cual versará sobre la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial, acción similar a su predecesor León XIII frente a la revolución industrial.

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