“¡Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, estarías hablando francés…!”
Esta semana en el mundo:
🛢️ La OPEP, sin Emiratos
🇲🇽 Problemas en el vecindario
🇬🇧 “God Save the King”
🌎 MUNDO MIX

La OPEP, sin Emiratos

Ilustración | Brian Stauffer
Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la OPEP+, en la deserción más importante en la historia de la organización. La agrupación aglutina a los mayores productores de barriles de crudo con el objetivo de controlar su precio internacional. No lo fija directamente, sino que controla cuánto entra al mercado a través de un sistema de cuotas de producción. Menos oferta, precio más alto, y viceversa. Principio básico de oferta y demanda.
El fundamento de EAU parece simple: produce 3 millones de barriles por día, pero tiene capacidad para llegar a 5 millones. Las cuotas se lo impedían.
No es el primer país en irse. En los últimos 10 años, Indonesia (2016), Qatar (2019), Ecuador (2020) y Angola (2024) también se bajaron del barco, en su mayoría por las mismas fricciones.
A escala regional, la disputa más profunda es con Arabia Saudita. Los dos países han respaldado y financiado recientemente frentes opuestos en “proxy wars” como Sudán, Somalia y Yemen, mientras Abu Dhabi se acerca cada vez más a Washington e Israel.
La salida de la OPEP es, en parte, un golpe directo a la Casa Saud: Riad opera como el swing producer, el gran regulador que ajusta su propia producción para estabilizar los precios. Con menos petróleo bajo control colectivo y más producción emiratí, Arabia Saudita tendría que producir aún menos por su cuenta para sostener los precios. Eso, sin dudas, tiene un costo enorme para su Vision 2030, el ambicioso plan de transformación económica que necesita un barril… caro.
Esta salida reduce el control de la OPEP sobre el suministro mundial del 30% al 26% ¿El impacto inmediato? Limitado. El bloqueo del Estrecho de Ormuz ya domina los efectos en el mercado, y la exportación emiratí a través de Omán ya está en su capacidad máxima. Es una jugada a mediano y largo plazo, que se enmarca en un síntoma de época. Cuando las instituciones se debilitan, el que puede, juega solo.
— Juan Esteban Maggi
Problemas en el vecindario
Pocos países enfrentan tantos desafíos diplomáticos como México. Aunque la relación con su vecino del norte atraviesa un buen momento, al final del día —como diría Nemesio García Naranjo— estar cerca de Estados Unidos es estar lejos de Dios.
La cercanía con una potencia mundial siempre tiene costos, y es más evidente cuando llega el momento de reclamar. Así ocurrió esta semana, cuando una tragedia dejó al descubierto un operativo realizado a espaldas del Gobierno mexa.
La muerte de cuatro agentes de seguridad —entre ellos, dos de la CIA— desató la ira de la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria apuntó no solo contra el gobierno opositor de Chihuahua por no haber informado sobre el operativo contra un laboratorio del Cártel de Sinaloa, sino que también tensó el vínculo con Washington.
La Casa Blanca exigió “más simpatía” y “compasión” por la muerte de los agentes. Aunque no respondió a los reclamos, estas palabras alcanzaron para enfriar la tensión.
Apenas unos días después, una sorpresiva imputación del Departamento de Estado contra el gobernador de Sinaloa volvió a encender la mecha. Rubén Rocha fue acusado de ser un político protegido por el Cártel de Sinaloa.
¿Una acusación fundada o una maniobra política, como sugiere Sheinbaum? El Gobierno se limitó a solicitar “pruebas contundentes” para comprobar la veracidad de la acusación.
Mientras tanto, este nuevo episodio deja entrever un miedo más profundo. Con el fantasma de Venezuela deambulando a lo lejos, México teme que la agenda bilateral, que le permitió por décadas tener una convivencia —tensa pero funcional— con Estados Unidos, ya no tenga efectos ante una administración cada vez más punzante en su búsqueda por narcotraficantes, donde sea que vivan.
Por el momento queda preguntarnos: ¿hasta qué punto los recientes hechos revelan una actitud injerencista por parte de Washington? Por otro lado, ¿puede el Gobierno de la 4T demostrar que las acusaciones son falsas?
— Axel Olivares
Geopolítica Ilustrada

Ilustración | Enrico Bertuccioli
”God Save the King”

En medio de tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea, y en un contexto donde la Casa Blanca no ha perdido oportunidad de desmerecer al viejo continente, el Rey Carlos llegó al país para reescribir la historia al recordarle a Trump que es mejor que los eternos aliados se encuentren juntos a la hora de combatir el mal.
“Juntos somos más que la suma de las partes” destacó Carlos III durante su discurso en el marco del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Sin embargo no solo buscó revivir los lazos entre ambas naciones, también fue claro a la hora de hablar de temas sensibles como Ucrania y de la “determinación inquebrantable” que se les debe.
En un contexto de simultáneos conflictos armados, Trump tampoco ha sabido trabajar en equipo frente al conflicto con Irán y se encuentra inmerso en una disputa con el primer ministro británico, Keir Starmer, por su negativa a apoyar la guerra.
Aunque lo más curioso no ha sido solo lo acertado de las palabras constructivas del rey, sino también el aminorado y contenido comportamiento de Trump frente a la corona británica… quizás por su incontenible admiración al sistema monárquico.
Opuesto a su comportamiento polémico y fuera de lugar, el republicano se vio doblegado por la mística divina de la corona. Inauguración de estatuas de oro con su figura de pie, su rostro impreso en el pasaporte americano y un largo apretón de manos entre ambos líderes demuestran que la corona y la capa son la debilidad del hombre más poderoso del mundo.
Las últimas novedades
En los últimos días, Carlos III y Camila visitaron en Nueva York el monumento de conmemoración a las víctimas del 11-S. “Estuvimos con ustedes entonces”, dijo el Rey en alusión al ataque terrorista del 2001 “Y estamos con ustedes ahora”. Queda por ver si estos halagos son suficientes para contener al hombre naranja.
— Valentina Terranova

Libertad de prensa en mínimos históricos: la clasificación 2026 de Reporteros Sin Fronteras revela que más de la mitad de los países enfrentan condiciones “difíciles” o “muy graves”. Restricciones legales y violencia han llevado la libertad de prensa a su peor nivel en 25 años, con retrocesos en las Américas.
Adorni bajo presión en el Congreso: el jefe de Gabinete de Argentina, presentó su informe de gestión en Diputados en medio de denuncias por presunto enriquecimiento ilícito. Respondió más de 2000 preguntas en una sesión de seis horas, con una visita inédita: la del propio presidente Milei.
Masacre en Colombia sacude la campaña: al menos 20 muertos y más de 30 heridos dejó un atentado con bomba en la vía Panamericana, en Cauca. El ataque se le atribuye a las disidencias de la FARC. La violencia vuelve a instalarse como eje central a semanas de las elecciones.
Israel busca recomponerse desde la oposición: el centrista Yair Lapid y el ex primer ministro Naftali Bennett anunciaron una alianza electoral para enfrentar a Benjamin Netanyahu. Prometen dejar atrás la polarización y relanzar un proyecto político conjunto bajo el nombre “Yachad”, en hebreo que significa "juntos".

3 de mayo de 1469 — Nace Maquiavelo, el padre de la ciencia política moderna: En El Príncipe (1532), planteó una mirada directa y sin idealismos sobre el poder. Desde Florencia, desarrolló ideas sobre la historia, la guerra y la organización del Estado en obras como Discursos sobre la primera década de Tito Livio y El arte de la guerra.
5 de mayo de 1818 — Nace Karl Marx: Filósofo y economista, desarrolló el materialismo histórico: la historia como lucha de clases. En 1848 publicó, junto a Friedrich Engels, el Manifiesto Comunista, y en 1867 El Capital, donde analiza las contradicciones del capitalismo, la plusvalía y la explotación.
5 de mayo de 1821 — Muere Napoleón: Falleció en el exilio de Santa Elena, tras haber dominado Europa durante más de una década. Fue general, comandante y emperador, combinando estrategia militar, ambición política y control territorial desde Moscú hasta Lisboa. Su derrota en Waterloo en 1815 puso fin a su proyecto imperial.


