“Los principios existen y deben servirnos de guía, pero esta institución no fue creada para transmitir mensajes desde una torre de marfil. Su función es resolver problemas sobre el terreno; esto significa adaptarse a las situaciones, hablar cuando sea necesario y relacionarse con todos, incluso cuando estén enfrentados”.

Rafael Grossi

Esta semana en el mundo:

  • 🇺🇸🇮🇷 El juego de la Oca

  • 🇺🇳 ¿Elecci-ONUs?

  • ¿¡Que Palantir dijo qué!?

  • 🇦🇷 El lineamiento argentino

  • 🌎 MUNDO MIX

El juego de la Oca

Ilustración | Simon Bailly

Como en el juego m, cada casillero puede acercar al equilibrio o devolver todo al inicio. Un alto al fuego no implica estabilidad, pero sí habilita una nueva tirada de dados. Estados Unidos e Irán quedaron ubicados en un casillero de negociación y ya acumulan varias rondas, aunque nada impide que retrocedan hacia la salida. El discurso mediático, sobre todo en redes, funciona como un tira y afloje constante. El jueves, Donald Trump anunció que “destruiría cualquier barco del estrecho” como parte del bloqueo estadounidense en Ormuz, mientras el mandatario iraní reanuda discursos de victoria  en el conflicto.

La economía también es una variable clave del tablero. Trump apuesta a que el bloqueo impacte en la economía iraní, interceptando petroleros. Pero Estados Unidos tampoco está exento: el costo se refleja en la bolsa, que esta semana cayó tras la dimisión del equipo negociador iraní. A eso se suma la suba del petróleo (más de 100 USD a nivel internacional), otro indicador de la volatilidad. En el plano político, crece además la presión republicana en el Congreso.

Pero hay más jugadores. Líbano, Israel y Hezbollah también mueven sus fichas, y esta semana hubo otra nueva ronda de negociaciones en la Casa Blanca. El tiempo de juego se extendió por tres semanas, plazo en el que finalizaría el alto al fuego; resta ver si continúan los ataques (como el del miércoles) y las conversaciones.

Si no hay estabilidad constante, ¿valen la pena los altos al fuego? Según un artículo de The Economist, permiten establecer una ecuación de disuasión, un límite no escrito que se sostiene en la continuidad de ataques y represalias. La mitad de las treguas entre 1989 y 2020 no vuelve al punto de partida. La guerra puede retomar su curso, pero también abre una ventana de negociación. Así, la teoría de juegos explica por qué cada pausa sigue siendo una oportunidad para buscar equilibrio y alcanzar el casillero de llegada.

Candela Mascetti

¿Elecci-ONUs?

Esta semana comenzó un proceso decisivo para la gobernanza global: la carrera para elegir al próximo Secretariado General de las Naciones Unidas. En tiempos de incertidumbre internacional, la ocasión no es menor. Los candidatos son cuatro:

  • Michelle Bachelet | antes Alta Comisionada para Derechos Humanos; es la opción favorita para países latinos progresistas como México y Brasil, quienes han respaldado su candidatura. 

  • Rafael Grossi | Director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, argentino; cercano a EE. UU. y promueve un regreso a los valores originales de la organización: la paz y la seguridad internacionales.

  • Rebeca Grynspan | Secretaria general costarricense del UNCTAD, respaldada por el presidente Rodrigo Chaves. 

  • Macky Sall | ex-presidente senegalés; el único candidato no latinoamericano, propuesto por Burundi.

¿Qué sigue? Una vez que los Estados proponen a sus candidatos, el Consejo de Seguridad lleva adelante votaciones informales —con posibilidad de veto— hasta definir un nombre de consenso. Finalmente, la Asamblea General ratifica la decisión.

En medio de críticas, desconfianza y crecientes desafíos a las instituciones internacionales, la pregunta es inevitable: ¿podrá alguno de los candidatos revertir el desgaste del sistema? Lo único seguro es que el 1 de enero de 2027, la Organización de las Naciones Unidas tendrá nuevo liderazgo.

— Iker Escobar León

Geopolítica Ilustrada

Ilustración | Matthew Fuller

¿¡Que Palantir dijo qué!?

En su reciente ejercicio de sinceridad (o sincericidio), Palantir se tomó la libertad de indicar cuál es el papel que Silicon Valley debería estar desempeñando. Su visión es plasmada en un manifiesto de 22 tesis compartidas en X que resumen “The Technological Republic”, escrito por el CEO de la compañía.

Palantir acusa a la industria de perder el tiempo en banalidades como apps y iPhones, cuando podría volcar su potencial en el desarrollo de software militar, no sin soltar la bandera de franjas y estrellas.

“La era atómica está terminando" para darle lugar a una época de las armas dotadas con IA. Es ahí donde Silicon Valley debería saldar su “deuda moral con el país” y responder a los intereses nacionales, sostiene el manifiesto.

Palantir rechaza también la “cultura política” como también a quienes juzgan a personas que “se atreven a hacer algo más que enriquecerse” (Usted sabe a quién se refiere).

Por otro lado, hace una alabanza a “ciertas culturas” que “han producido avances vitales”, no sin antes afirmar que Alemania y Japón nunca deberían haberse desarmado después de la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente, su presidente, Peter Thiel, se encuentra en Argentina para vivir en carne propia la “experiencia libertaria” bajo el Gobierno de Javier Milei; una acción que, sumada a su contundente declaración, habla de una compañía con ambiciones de participar en lo que algunos llaman “tecnoutopía” pero que otros lo bautizaron como “tecnofascismo”.

— Axel Olivares

El lineamiento argentino

Con la llegada de Javier Milei al ejecutivo del país se estableció una conducta internacional atípica para la Argentina, el alineamiento con una potencia. No es la primera vez que pasa, pero sí es una situación extraña para nuestra política exterior.

Para entender esto tenemos que ver la historia del país, la primera vez que Argentina estuvo alineada a una potencia fue a fines del siglo XIX, con la generación del 80. De la mano del Partido Autonomista Nacional (PAN) el país se alineó con el Reino Unido y se sumó al sistema internacional bajo el modelo agroexportador. Un siglo después y con el fin de la Guerra Fría , el dominio de Estados Unidos convenció al peronismo de los 90s para realizar el alineamiento con la potencia siguiendo la receta de política económica que dominaba en el mundo. Y ahora con el movimiento liderado por Milei nuevamente con Washington.

¿A qué se debe esta conducta? Los dos grandes partidos que dominaron la política argentina durante el siglo XX coincidieron en una visión sobre la política exterior: el no alineamiento. El primero en presentar esta visión fue Hipolito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical, en su primer mandato y durante la primera guerra mundial aplicó la neutralidad activa. Buscaba seguir protegiendo la autonomía nacional frente a las presiones de otras potencias. Posteriormente el Partido Justicialista, comúnmente llamado peronismo, retomó una visión similar: el neutralismo encarnado en él “ni yanquis ni marxistas, peronistas”.

Con el gobierno de Milei, Argentina volvió a coordinar su política exterior con la de Estados Unidos. Sin embargo, el contexto internacional es distinto: el país eligió a un presidente que, por su personalidad y carisma, se proyectó como referente global de una ideología. El líder libertario se consolidó como una de las caras del conservadurismo a nivel internacional, otorgándole a la Argentina un rol más activo en la escena global. Pero ese protagonismo se da en un sistema en crisis: el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial hoy está en jaque.

Estados Unidos rompe las normas que ayudó a escribir; Rusia avanza en la misma dirección. Europa, en cambio, se aferra al viejo sistema, mientras Argentina, con su nuevo aliado, parece empezar a ponerlo en duda.

— Guillermo Martín Fernández

  • Pentágono en modo castigo: evalúa sancionar a aliados de la OTAN por no seguir la guerra con Irán. ¿Ideas? Suspender a España y revisar la cuestión Malvinas. Para Donald Trump, lo “mínimo” era el apoyo total. La alianza, otra vez en terapia intensiva.

  • China intensifica la carrera de IA: la startup DeepSeek lanzó su modelo V4 con hasta 1.6 billones de parámetros, desafiando a Google, OpenAI y Anthropic. El avance refuerza la competencia tecnológica entre China y EE.UU. y reaviva tensiones por censura y propiedad intelectual.

  • Alerta climática por corrientes del Atlántico: un estudio advierte que la Circulación de Retorno del Atlántico Meridional podría ralentizarse hasta 51% para 2100, superando previsiones. El debilitamiento impactaría el clima global, con riesgos extremos en Europa, Asia y América.

  • Crisis por presencia de la CIA en México: la muerte de dos agentes de la Central Intelligence Agency (CIA) en Chihuahua desató tensiones entre México y Estados Unidos, y un choque interno entre la Federación y el gobierno de Maru Campos. Claudia Sheinbaum denunció una posible violación a la soberanía y fallas en la coordinación estatal.

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